BODA EN CASAL DE ARMÁN, OURENSE, GALICIA
El sol caía entre las calles de piedra, calentando las fachadas antiguas que coronaban Ourense. Se oía el murmullo de la gente en la plaza mayor. El tintineo del metal girando el café en las tazas de porcelana. Las voces bajas hablaban de viejos tiempos. Las risas continuaban una tras otra. Di el último trago a mi café. Besé a mi novia antes de despedirme y me levanté de la mesa para mirar qué estaba pasando en la plaza. Y como una paloma estaba delante mía mirando al primer grupo que llegó, les hice una foto y supe que todo comenzaba ya.
Les esperaban amigos, familiares y paisanos curiosos. Se movían poco. Algunos con las manos en los bolsillos, otros cruzados de brazos, mirando hacia la calle estrecha por donde vendrían. El coche apareció al final de la cuesta, despacio. El motor resonó contra los muros viejos. Alguien señaló con la cabeza. Alguien más sonrió sin decir nada. Los niños vinieron corriendo desde lejos. Cuando el coche se detuvo, vi cómo los dos se miraron antes de bajar. Fuera estaban todos. Los de siempre. Los que habían estado en otras noches, en otras ciudades, en otros días importantes. Pero hoy era este. Y estaban aquí entre risas y sonrojos, entregados a disfrutar del momento. Con los nervios, la ilusión y la alegría de toda la familia.
Y Galicia se me quedó grabada precisamente por eso. Por cómo una plaza entera podía sentirse, por unas horas, como una casa compartida.
Ceremonia: Concello do Ourense
Venue: Casal de Arman
Catering: Sábrego Restaurante
Ramo: Mimí flores
